EL VALOR DE LA LIBERTAD
Muchas veces en la vida, vamos a hacer lo que queremos. Es decir, vamos a poder querer elegir. A eso es lo que llamamos libertad. Ser libres no significa andar por ahí sin “Dios ni ley”, pues si todos pudiéramos y quisiéramos hacer eso, la vida en comunidad sería muy difícil y muy peligrosa: unos querrían imponer lo que quisieran a los otros y muy seguramente usarían la fuerza, las armas, la violencia y no los ARGUMENTOS.
Por eso tenemos normas y leyes que nos orientan y advierten sobre lo que está bien y lo que está mal. Pero también tenemos la CONCIENCIA que nos lleva a comprender los valores de la convivencia y la responsabilidad civil y orienta sobre la toma de decisiones para que los actos que se lleven a cabo propendan por el bien propio y el de los demás.
La libertad de elegir, exige aprender a tomar decisiones, a pensar antes de actuar, a orientarse por la intuición, la inteligencia y la conciencia, para hacer el bien, camino al buen vivir individual y comunitario.
A ser libre se aprende, reconociendo el derecho a elegir, y decidir en todas las circunstancias de la vida, desde la infancia, hasta la madurez y desde los mínimos detalles hasta las grandes situaciones que se experimenten.
